Lo barato sale caro

En la mayoría de los casos debemos aplicar el sentido común a la hora de comprar cualquier cosa a una empresa o tienda de personalización, y en cuanto a camisetas se refiere, más aún. Si vas a encargar una camiseta con tu diseño favorito y te cobran 6 euros... mal vamos. Piensa que para que a ese vendedor le salga rentable esa venta, el precio de la camiseta y de la estampación debe ser muy bajo, por lo que seguramente haya optado por una camiseta de muy baja calidad y por la técnica de estampación que menos coste le suponga, en lugar de optar por la que mejor resultados dé y mejor resista el paso de los lavados.

Como hemos dicho al principio, sentido común. Normalmente, cuando la venta es por unidad, los precios de camisetas blancas con una personalización frontal (tamaño A4) suelen rondar entre 10 y 15 euros, y las de color entre 14 y 18 euros, aproximadamente. Hablamos siempre de camisetas de calidad media, media-alta. 

Evidentemente también hay camisetas de gama alta, de gran gramaje y especial algodón y tallaje, que como no puede ser de otra forma, tendría un precio superior. En el textil, como en todo en la vida, la calidad también se paga.

No obstante, como resulta obvio, nada es eterno, y tampoco lo serán ni las estampaciones ni la propia camiseta. Todo se deteriora poco a poco con el paso del tiempo. La clave está en seguir las recomendaciones de lavado (las cuales comentaremos en otro post), para que tu camiseta favorita dure el máximo tiempo posible.

¡Sentido común, amigos!

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